Lluvia


Estábamos listos: nuestros morrales, nuestra cachuchas, protector solar, madrugamos. Las cámaras con baterías cargadas y memorias vacías; todo para ir al avistamiento de ballenas. Pero, comenzó a llover.

— Esperemos, esto no debe durar mucho, por que el aguacero está muy fuerte — dijimos con optimismo.



Lloviendo en “El Valle”, originalmente cargada por Aztlek.

Pues era una tormenta, el agua caía muy fuerte y los rayos muy cerca, el río creció y la mar estaba brava.

Y siguió lloviendo …



Casa de madera en la lluvia, originalmente cargada por Aztlek.

Y llovía …



Calle de “El Valle” en la lluvia, originalmente cargada por Aztlek.

Almorzamos con una esperanza más bien resignada. Y finalmente dejó de llover. A media tarde. Ya no podíamos ir a ver las ballenas.

Al día siguiente… Pero esa, es otra historia.

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