Posted on 21 de enero de 2010
No sólo se ve aterrador en la foto, en persona lo es aún más, teniendo en cuenta que éste ejemplar juvenil pesaba como dos toneladas y aunque «reptan» cuando están en tierra pueden ser más rápidos que una persona.
Y estábamos con el grupo de exploración mirando semejantes moles dormidas, parecían una piedras, cuando éste aterrador macho se despertó y comenzó a rugirnos. El guía inmediatamente nos echó para atrás, si no lo hubiéramos hecho el macho podría habernos perseguido y hacernos daño.