Laguna del Alar



Alar lagoon, in the Sumapaz moorland, originalmente cargada por Aztlek.

Esta es la forma típica que se ve en un páramo: Colinas llenas de frailejones, al fondo una laguna, el viento aullando y la niebla cerrándose. Y cuando la niebla se cierra el páramo es hermoso y peligroso al mismo tiempo. No se puede ver mucho, no hay puntos de referencia, están ocultos en la niebla. Es muy fácil perderse. Se cuenta la historia de personas que se han perdido y después de muchas semanas han salido a cientos de kilómetros de donde empezaron, con hipotermia.

Pero al mismo tiempo es cuando se pone más bello. Las fotografías se hacen mejor, por que la niebla sirve de difusor natural. Los colores increíblemente resaltan, los que están cerca, los lejanos se vuelven casi monocromos. Y en este paisaje que es casi de un sólo color realza mucho más su naturaleza. Si, lo se, amo el páramo, por ello comparto tantas fotografía del él con ustedes.

Laguna Colorada, en el páramo de Sumapaz


Volví al páramo, específicamente el de Sumapaz, el más grande del mundo. Y es que el páramo en uno de mis sitios preferidos, simplemente por que es naturaleza virgen, apenas tocada por la humanidad. Es frío y muy húmedo. Pero sentí una emoción que casi me hacía llorar al volver a ver toda esta belleza. Lástima que se presenta pocas oportunidades para visitarlo. Pero soy feliz sabiendo que existe, así pueda visitarlo pocas veces.

Este páramo, el de Sumapaz, hace parte de la capital de Colombia, Bogotá, si es parte de su territorio, de hecho está en la localidad veinte, la ciudad tiene veinte localidades. Pero aparte de su belleza el páramo es muy importante pues es como una esponja que absorbe toda la humedad del aire (en la foto se ve la neblina) y la condensa formando lagunas y ríos. Muchos de los ríos de Colombia e incluso Venezuela se origina en esto páramos. Son la clave de la riqueza hídrica del país.

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