The hawk and its prey, originalmente cargada por Aztlek. El ruido que estaban haciendo las tinguas era bastante grande. — ¡PELIGRO!, ¡PELIGRO!, ¡PELIGRO!, ¡PELIGRO!, ¡PELIGRO! — decían desesperadamente. Yo al principio no les entendí, creí que era lo que típicamente hacen cuando me acerco. Pero el alboroto era mayor. Caminé prestando poca atención al asunto, hasta que llegué el primer observatorio, había una tingua…