Jeannet, la dueña del hotel, me dijo. — Le conseguí un buen paseo por el río, con un guía muy bueno. Esa era una de las cosas que me habían aconsejado que hiciera, un recorrido por el río «Valle», en especial por su ramal izquierdo, que luego averiguaría que no se llamaba así. Al día siguiente: — Este es Francisco quién será su guía…