Publicado en 24 octubre, 2012
Estaba recorriendo la “Playa de la Cuevita”, cuando en sus arenas fui testigo de un drama.
Estaba tranquilamente un cangrejo en la entrada de su casa, su hoyo,
cuando decidió salir a patrullar su territorio.
— Debo mantener mi territorio limpio y sin que ninguno de esos molestos vecinos se meta en él — dijo seriamente el cangrejo.
Cuando, ve algo en los límites de su territorio.
— Humm, hay que investigar a ver que es — dijo preocupadamente.
— Es uno de los vecinos que quiere meterse en mi territorio — dijo indignado el cangrejo.
— ¡No te metas en mi territorio! — dijo rabiando al otro cangrejo.
A lo que el otro respondió.
— ¡Este es mi territorio, fuera del el!
Y como ninguno cedía sólo quedó una acción posible, lucha de cangrejos.
La lucha se prolongó por mucho tiempo, unos segundos, pero es que para los cangrejos que viven la vida rápido eso es mucho tiempo. Lo cierto es que cada uno atacó con sus pinzas, mientras el otro retrocedía y buscando el punto débil arremetía a su vez. En un momento sus pinzas se entrelazaron quedando en un abrazo mortal, pero el cangrejo aprovecho esto y …
Finalmente, el cangrejo sale vencedor. No me pregunten cuál, para mi todos los cangrejos son iguales, pero alguno venció y el otro simplemente se fue con su orgullo herido, no más.
Por que en el reino animal los enfrentamientos a muerte son raros y las disputas simplemente se resuelven con algunas pequeñas luchas. Tal vez deberíamos aprender de ellos.
Otras historias de la Foto-expedición de las ballenas:
Publicado en 31 agosto, 2011
Definitivamente los atardeceres en mi ciudad pueden llegar ha ser muy especiales, yo diría apoteósicos. Este lo tomé desde mi lugar de trabajo.
Publicado en 19 agosto, 2011
Aparte de ser una de los sitios más fotogénicos de la finca “Carpe diem Caliquí” es uno en los que se pasa mejor. Se puede uno, literalmente, sumergir en el paisaje.
Publicado en 17 agosto, 2011
Ese día con solo haber dormido unas tres horas me levanté a las cinco y media, por dos razones: el amanecer y las aves. El sólo hecho de observar este amanecer valió la pena el dormir poco y levantarse temprano.
Publicado en 7 agosto, 2011
Si, es un cliché, pero no pude resistirme de tomarle muchas fotos a este hermoso conejito, además, muy amistoso. Entre todas las tomas quedó este clásico cliché. Sólo le falta decir “qué hay de nuevo viejo”.
Publicado en 6 agosto, 2011
Llegué a mis clases de la noche en en SENA y vi los colores que se estaban formando sobre los edificios e inmediatamente empecé a buscar una ventana desde donde se pudiera fotografiar el atardecer. Tuve que subir hasta el último piso del edificio. ¿Mis estudiantes? pues que esperan, siempre llego temprano y esta oportunidad no la podía perder. Como siempre hice varias fotos y esta es una de ellas. Espero la disfruten.
Publicado en 27 junio, 2011
Este es uno de los muchos atardecer que tomé desde mi antiguo apartamento. Ahora, realmente lo extraño.