Marie Alnav II




Marie Alnav II, originalmente cargada por Aztlek.

No es la primera vez que publico una foto de Marie Alnav o como yo la llamo Marie Rouge, Marie Alnav I y ya era hora de otra fotografía de esta belleza colombiana. Pero más importante aún, es buena escritora, y últimamente anda en tono romántico, su blog es MARIALAJUANA.

En el parque nacional Natural Chingaza: Liquen



In the Chingaza National Park: Lichen, originalmente cargada por Aztlek.

Muchas personas consideran el páramo, ese ecosistema único que se da a gran altitud, como algo que no tiene vida ni belleza. Es más bien lo contrario, en los páramos la belleza es pequeña y está escondida en los detalles, como en este liquen que crece los matorrales del Parque Nacional Natural Chingaza. Creo que es un liquen, pero no se de estas cosas. Pero lo que importe es resaltar todo esa biodiversidad, mejor aún, toda esa belleza.

Si quieres seguir explorando todo eso te recomiendo que sigas leyendo este blog, en los próximos días estaré publicando fotografías de este parque natural y de las famosas lagunas de Siecha que se encuentran en él, pero sobre todo de esos pequeños detalles que no nos paramos a observar normalmente. Por ahora puedes ver las mis anteriores exploraciones en otro páramo igual de hermoso Sumapaz.

Laguna del Alar



Alar lagoon, in the Sumapaz moorland, originalmente cargada por Aztlek.

Esta es la forma típica que se ve en un páramo: Colinas llenas de frailejones, al fondo una laguna, el viento aullando y la niebla cerrándose. Y cuando la niebla se cierra el páramo es hermoso y peligroso al mismo tiempo. No se puede ver mucho, no hay puntos de referencia, están ocultos en la niebla. Es muy fácil perderse. Se cuenta la historia de personas que se han perdido y después de muchas semanas han salido a cientos de kilómetros de donde empezaron, con hipotermia.

Pero al mismo tiempo es cuando se pone más bello. Las fotografías se hacen mejor, por que la niebla sirve de difusor natural. Los colores increíblemente resaltan, los que están cerca, los lejanos se vuelven casi monocromos. Y en este paisaje que es casi de un sólo color realza mucho más su naturaleza. Si, lo se, amo el páramo, por ello comparto tantas fotografía del él con ustedes.

Bosque en miniatura




Forest in miniature, originalmente cargada por Aztlek.

Cuando uno va caminando por el páramo comienza a ver ciertas formaciones en el suelo que parecen musgo. Pero cuando una se acerca, ¡oh sorpresa!, es una asociación de plantas diminutas. En ésta fotografía, una de esas agrupaciones parece una pequeña montaña cubierta con maleza verde claro a la que asoman unos pinos de color más oscuro. Sino fuera por el palito que está encima y el tallo de la izquierda se podría pensar que es alguna especie de bosque diferente. Y realmente es como un bosque, es un ecosistema donde viven y mueren animales y plantas.

Así qué la próxima vez que vayas al páramo, no te quejes tanto del frío, agáchate y comienza a ver de cerca toda esta riqueza.

Anturio blanco




White anthurium, originalmente cargada por Aztlek.

Dedalera con gotas de rocio




Foxglove with dew drops, originalmente cargada por Aztlek.

Si, no es la primera vez que publico una fotografía de esta planta (ver Más flores), pero no me pude resistir cuando estaba cubierta de rocío aumentando su belleza. Y es que en todos los caminos que he hecho últimamente crece esta planta. Es una especie introducida y crece muy bien en nuestro clima, pero sólo un biólogo puede decir si esto es bueno o malo para nuestro ecosistema. Por ahora les cuento que la dedalera de nombre científico Digitalis purpurea contiene fármacos muy fuertes que pueden afectar el corazón, es muy venenosa, y por ello sacan una sustancia para drogas para el corazón, aunque la wikipedia dice que ya no se usa mucho por que es difícil establecer una dosis.

Lo cierto es que este es un ejemplo del peligro que encierran algunas bellezas.

Laguna Colorada, en el páramo de Sumapaz


Volví al páramo, específicamente el de Sumapaz, el más grande del mundo. Y es que el páramo en uno de mis sitios preferidos, simplemente por que es naturaleza virgen, apenas tocada por la humanidad. Es frío y muy húmedo. Pero sentí una emoción que casi me hacía llorar al volver a ver toda esta belleza. Lástima que se presenta pocas oportunidades para visitarlo. Pero soy feliz sabiendo que existe, así pueda visitarlo pocas veces.

Este páramo, el de Sumapaz, hace parte de la capital de Colombia, Bogotá, si es parte de su territorio, de hecho está en la localidad veinte, la ciudad tiene veinte localidades. Pero aparte de su belleza el páramo es muy importante pues es como una esponja que absorbe toda la humedad del aire (en la foto se ve la neblina) y la condensa formando lagunas y ríos. Muchos de los ríos de Colombia e incluso Venezuela se origina en esto páramos. Son la clave de la riqueza hídrica del país.

Zarapitos al atardecer




Zarapitos al atardecer, originalmente cargada por Aztlek.

Esta es otra toma de Aves al atardecer en la desembocadura del río Tundó. Como les conté esa vez, estaba tomándole fotos a esos espectaculares atardecer en el río Valle, cuando, casi sin darme cuenta, llegaron estos zarapitos y mejoraron mucho la fotografía. Ésta es un acercamiento de las aves. La presencia de ruido en ella es debido a las condiciones, ni siquiera tenía trípode, pero me parece que hace que el ambiente sea más romántico. Ahora sólo imagínese el ruido de las olas a lo lejos, el olor del río y el mar mezclado, y sobre todo, la paz que se respira a esa hora.

Playa de “La Cuevita”



Playa de “La Cuevita”, originalmente cargada por Aztlek.

Esta es el final de la playa de “La Cuevita”, ya casi al comienzo del Parque nacional Natural Utría. Es una playa muy larga, caminado pueden ser aproximadamente dos horas, y después de esa travesía encuentra uno esta belleza que lo invita a uno a sentarse a simplemente a contemplar.

Lluvia


Estábamos listos: nuestros morrales, nuestra cachuchas, protector solar, madrugamos. Las cámaras con baterías cargadas y memorias vacías; todo para ir al avistamiento de ballenas. Pero, comenzó a llover.

— Esperemos, esto no debe durar mucho, por que el aguacero está muy fuerte — dijimos con optimismo.



Lloviendo en “El Valle”, originalmente cargada por Aztlek.

Pues era una tormenta, el agua caía muy fuerte y los rayos muy cerca, el río creció y la mar estaba brava.

Y siguió lloviendo …



Casa de madera en la lluvia, originalmente cargada por Aztlek.

Y llovía …



Calle de “El Valle” en la lluvia, originalmente cargada por Aztlek.

Almorzamos con una esperanza más bien resignada. Y finalmente dejó de llover. A media tarde. Ya no podíamos ir a ver las ballenas.

Al día siguiente… Pero esa, es otra historia.

Otras historias de la Foto-expedición de las ballenas:

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