Closeup’s penguin
Un acercamiento, principalmente al ojo del pingüino, por que si lo notan tiene una cierta aureola roja, lo que le da un toque de misterio a una criatura que es tan tierna.
Gigante dormido
Después de la fotos de calle vuelvo a las hasta ahora fotos inéditas de la Patagonia.
Esta grupo de jóvenes elefantes marinos ya los conocíamos, uno de ellos, que no se ve en la foto por que está detrás del de la derecha, nos amenazó cuando nos acercamos mucho al grupo, la entrada en el blog la puedes ver en Aterrador elefante marino. Esta gigantescas moles se la pasan durmiendo en la playa cuando están mudando de piel, y sólo se mueven para amenazar y pelear, pues pueden meter al agua y alimentarse.
Pingüino añorando el mar
Algunas veces, apenas salen del agua la voltean a mirar como añorándola. Y es que dicen que los pingüinos no vuelan, pero los que lo dicen es por que no los han visto.
No se impulsan con la cola como la hacen muchas criaturas que nadan. No, se impulsan con sus aletas, aletean, con una agilidad que solo se le ve a algunas aves en el aire. Son rápidos y gráciles, vuelan en el agua. En cambio en tierra son torpes y lentos ¿Y por ello, por que no añorar el mar?
La marcha de los pingüinos
Cuando llegan de pescar, para alimentar a sus pequeños, grandes cantidades de pingüinos caminan juntos como movidos por una misión, determinados, seguros, con voluntad férrea, y en sus mentes un objetivo que tienen y quieren cumplir.
Catedral de hielo
¿Qué si me he arrepentido de ir a la Patagonia ? Es un profundo y rotundo NO. Si, tengo muchos problemas económicos actualmente por todo el dinero que implicó, pero no, no me arrepiento, lo volvería a hacer. Es más, si hay la oportunidad volvería a viajar sin pensármelo.
Hay una técnica de relajación que implica imaginarse un lugar donde uno ha estado feliz. Y adivinen. Siempre recuerdo cuando estaba montado en la cubierta superior del barco, con un frío intenso, mirando las aves marinas fanfarronear con su leve vuelo y tomando fotografías, a los glaciares, a las montañas; a la vida.
Pingüino adolescente
Si, otra vez un pingüino. Y si, pueden llamarme pingüin-holic.. Pero es que son asombrosas estas criaturas.
En la foto, tenemos un juvenil de pingüino magallánico, algo así como el adolescente de estas aves, a esa edad parece que se la pasan en las orillas del mar no haciendo mucho.
Se preparan para empezar su vida adulta en solitario en donde tendrán que ver por si mismo. Pescará sólo en el mar hasta que alcance su madurez y regrese a esta misma isla a conseguir su pareja de por vida.
Glaciar Fitton
En la Patagonia las montañas nevadas están cerca del mar y la nieve se derrama sobre el mar.
Realmente es el hielo centenario del glaciar Fitton el que se derrama en la bahía del mismo nombre.
Llamado de amor
Los pingüinos comparten tuda su vida adulta con su pareja. Cuando están criando a sus bebés se turnan en el cuidado y la obtención del alimento. Por ello cuando llega la hora de que su pareja llegue del mar comienza sus llamados de amor con el fin de reencontrarse.
Cordillera Paine y Lago Nordenskjold

Paine cordillera and Nodenskjold lake / Cordillera Paine y Lago Nodenskjold, originalmente cargada por Aztlek.
Si, es verdad, El Parque Nacional Torres del Paine es uno de los mejores sitios donde hacer trekking o backpaking. Hay senderos demarcados, sitios de camping, restaurantes, todo ello a una distancia de una caminata.
Al pagar la entrada al parque le dan a uno un mapa con todos los senderos, las formas de recorrerlo, los tiempos estimados y su dificultad.
El circuito completo alrededor del macizo se estima en unos siete días, aunque si se quiere hacerlo con calma, por ejemplo para tomar fotografías, pueden ser dos semanas.
Pero lo mejor de todo son los paisajes, la Cordillera Paine es de indescriptible belleza, y como siempre, mi foto no le hace honor.
Ave a contraluz
Al volver de la alucinante caminata sobre el glaciar Perito Moreno, muy cansado pero feliz, prácticamente estaba haciendo fotos al azar, cuando una de esas aves que se acercan a las embarcaciones me dio este inolvidable espectáculo.
En aguas calmas
Una bandada de flamencos, de la cual hacen parte estos dos, se refrescaba en estas calmadas aguas. Al ver esto les tomé varias fotografías. Realmente aquí ya están alerta, mirándome y tratando de decidir si soy un depredador o no. Finalmente volaron.
Hielo
Frio, mucho frio. Una foto más de los hielos del Glaciar Perito Moreno. Bello y majestuoso.
Regañando al bebé pingüino
Realmente no estaba regañando al bebé, lo que estaba pasando es que se disponía a organizarle una pluma que estaba desalineada.
Pingüino IV
Los ojos, son rojos y bajo algunas circunstancias parece que irradiaran luz. Uno no esperaría ese tipo de ojos en una criatura tan tierna.
¿Curiosidad o timidez?
SI, definitivamente los pingüinos son bonitos, pero además tiernos, unos muy buenos padres y definitivamente una delicia para ser fotografiados.
No se si será por su postura o sus maneras pero de alguna manera reflejamos en ellos lo que nos gusta de nosotros.
Austral Negrito y una gota de lluvia

Patagonian Negrito and a drop of rain / Austral Negrito y una gota de lluvia, originalmente cargada por Aztlek.
La última foto que tomé en la Patagonia. Ahora sólo quedan recuerdos de un tiempo en el que fui muy feliz. La foto la hice en Ushuaia unas cuadras antes del hotel y donde habíamos quedado de reunirnos y tomar las maletas para irnos a Buenos Aires.
La Patagonia es una tierra de frío y viento, que a pesar de que ha entrado la civilización en ella sigue siendo salvaje. Un puede ver aves rapaces cazando en los cielos de ciudades como Ushuaia, Puerto Natales, Punta Arenas, El calafate y otras.
Es de los últimos lugares de la tierra con poca influencia del hombre. El fin del mundo.
Gaviota dominicana en vuelo
Ese día decidí recorrer toda la costa de Ushuaia hasta el hotel, que quedaba bastante lejos. Ya saben, cuando no hay dinero lo mejor es hacer sus propias expediciones. Y como a mi me gusta caminar, pues quién dijo miedo.
Estaba caminando y comenzó un viento muy fuerte, claro para los que no son de Ushauia. Estos vientos son comunes en el fin del mundo, como lo atestigua el desconchado de las pintura de casi todas las casas.
Bueno, el caso es que el viento estaba tan fuerte que las gaviotas intentaban alzar el vuelo y ¡terminaban volando hacia atrás!
Esa situación me dio muy buenas oportunidades fotográficas por que ellas, muy persistentes, intentaban innumerables veces.
Pero este es un caso en el que un zoom-tele 70-300 es excesivo. Pasaban tan cerca de mi que no podía enfocarlas bien.Y es que me ubiqué en un lugar estratégico. Y además con el viento se presentó una llovizna persistente por lo que no me atrevía a cambiar de objetivo.
Estaba tan difícil el volar, que ellas no podían maniobrar a su antojo sólo podían seguir una ruta muy determinada entre la costa y un naufragio que estaba a unos escasos metros. Viendo eso me puse en el sitio. Y salieron unas cuantas fotos que estaré compartiendo con ustedes.
Puedes ver otras entradas sobre éstas gaviotas en los siguientes enlaces:
Gaviota enojada
Gaviota y su bebé
Dos gaviotas paseando
Gaviota acicalándose
Pingüino Papua I
Son más grandes, y más coloridos que los magallánicos. Pero sigo sintiendo un cariño especial por éstos últimos, debe ser por que fueron los primeros que conocí, o incluso son los que más conozco.
Albatros difuso
Siempre siguiendo los barcos, en un navegación acompañada. Un ave marina por excelencia. Tal vez eso la leyenda de que cuando un marinero muere renace en un albatros.
Pingüino II
Muchas veces recuerdo esas miradas curiosas de los pingüinos, llevándome a esos momentos de alegría y paz que viví mientras tomaba esas fotografías.
¡Quiero volver a hacer una expedición fotográfica!
Chamán alucinado
Esos ojos. Es lo primero que uno dice cuando ve las estatuas de San Agustín. Unos ojos abiertos, como queriendo trascender la realidad y alcanzar otras. Alucinados.
¿Qué será lo que están viendo esos ojos?
La mirada pétrea del chamán
Eran chamanes, no dioses con forma de jaguares. Personas con máscaras que accedían a otros estados de conciencia con rituales mágicos. Por eso las miradas, desde lo profundo del ser, como desnudando el alma del que intenta entenderlos




























